El registro arqueológico demuestra que hacia el año VII milenio a. C., los hombres de la Cueva del Guitarrero (cerca a Shupluy, distrito de la provincia de Yungay), ya habÃan cultivado y domesticado los primeros frijoles (Phaseolus vulgaris), pallares (Phaseolus lunatus), ajÃes (Capsicum sp.), ollucos (Ullucus tuberosus), rizomas y frutos andinos. Esta hazaña lo convierte en el Primer Horticultor de América y hace de Ancash la cuna de la agricultura del continente americano. Tuvieron pues una dieta bastante variada basada en los recursos naturales de la región que les permitió además, conocer plantas para elaborar diversos utensilios.
El desarrollo de la horticultura y la plasmación de una arquitectura monumental en las cuencas de los rÃos Chuquicara (Pallasca) y Santa (Callejón de Huaylas) descubiertos en La Galgada (Tauca, Huaricoto-Marcará) permiten demostrar que esta región otorgaba recursos suficientes para la formación y desarrollo de sociedades evolutivas complejas.
Los altos niveles de desarrollo social y cultural alcanzados en el norte del Callejón de Huaylas, define con seguridad su carácter ciertamente formativo, con respecto al posterior desarrollo maduro de la cultura ChavÃn. la época agro-alfarero temprano completa la alta cultura en el paÃs, y su estudio, definición e interpretación revelan cambios cualitativos, e innovaciones variadas. los asentamientos ahora dominan los valles y quebradas interandinas y se alcanzan altos niveles sincréticos y simbólicos variados en las artes. la religión, el culto y la ceremonialidad promueven el desarrollo arquitectónico (SechÃn y PunkurÃ) y el desplazamiento de las ideas entre los 2000 y 1000 a. C.
Según Julio C. Tello, la cultura peruana es autóctona y los vestigios de la cultura ChavÃn son una prueba de esta hipótesis. Los chavines fueron buenos agricultores (construyeron grandes canales de regadÃo y produjeron maÃz en vasta escala, además de otros cultivos) y utilizaron el telar, elaborando vestidos de algodón con adornos de lana. Además, se distinguieron por las tallas de sÃmbolos y esculturas de figuras zoomóficas y antropomórficas en piedra, ornando grandes fortalezas y templos, como el Templo de ChavÃn, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
Después de ChavÃn surgió la cultura Recuay o Huaylas (siglo I), la cual, antes de anexarse al vasto Imperio inca, influyó en los moches y waris.
Época colonial:
Los primeros españoles que llegaron a Huaylas fueron atraÃdos por las copiosas vetas de plata, y al cabo de sangrientos combates contra Huaylas y Conchucos sometieron a la población indÃgena. Por entonces, Fray Domingo de Santo Tomas fundó la ciudad de Yungay (1540) y Jerónimo de Alvarado fundó la ciudad de Huaraz. Tras algunos siglos, Don Antonio José de Sucre por encargo de Simón BolÃvar y Palacios estableció su centro de operaciones en Yungay con sus batallones Voltigeros y Pichincha.
Época republicana
Hasta 1835, Ancash era parte de dos departamentos distintos: la zona costeña, Provincia de Santa, correspondÃa al Departamento de Lima, mientras que la parte serrana al Departamento de Tarma, aunque la mencionada Provincia de Santa, que incluÃa entonces a las modernas de Casma y Huarmey, conformó brevemente el llamado departamento de la Costa. En ese año el presidente Felipe Santiago Salaverry decretó la creación del Departamento de Huaylas a partir de las provincias norteñas del Departamento de JunÃn, incluyendo la de Cajatambo, posteriormente traspasada al Departamento de Lima. Se le cambió de nombre posteriormente, en 1839.
En 1970, tuvo lugar un gran terremoto que sacudió todo el Callejón de Huaylas, sepultando a la ciudad de Yungay (se ven todavÃa sus restos y cerca a ellos se ha edificado el llamado “Nuevo Yungay”); más de 50.000 personas murieron. Hoy todo el Callejón de Huaylas está remodelado.